Dirigido a: niños a partir de 4 años
Nº de jugadores: Indefinido (mínimo, dos)
Material: De entrada, ninguno. Es opcional el uso de pequeños instrumentos de percusión (o, simplemente, de elementos caseros) con los que podamos generar sonido.
Finalidad: Practicar la intensidad (es decir, el volumen) del sonido.Este divertido (mis alumnos dan fé de ello) y sencillo juego es una "versión sonora" del clásico que todos conocemos en el que un jugador esconde alguna cosa delante del resto de participantes, excepto de uno que desaparece momentáneamente del lugar. Este último tendrá como misión encontrar el objeto escondido, siguiendo las pistas de sus compañeros. Si estos le dicen "frío, frío...", él entenderá que está lejos de su objetivo y que debe buscar en otro sitio; si oye "caliente, caliente...", sin duda, se acerca a él.
En la versión que aquí os presento, los jugadores darán las pistas sin verbalizar las palabras "frío" o "caliente"; lo harán mediante sonidos que podrán producir de "mil maneras" diferentes: dando palmas, golpeando con los pies en el suelo, agitando o frotando algún instrumento pequeño de percusión...etc; incluso podemos utilizar cualquier objeto casero que se tenga al abasto, como unos cubiertos, una botellas vacías, unas tapas de olla...para producir el sonido (esta última idea puede dar un toque especialmente divertido al juego...).
Realizar sonidos fuertes tendrá el mismo significado que decir "caliente, caliente...", y si estos son flojos, "frío,frío...". También será interesante que, a medida que el jugador "rastreador" se vaya acercando al objetivo, el resto de participantes hagan un sonido que vaya gradualmente de flojo a fuerte (en términos musicales, esto es hacer un crescendo) y al contrario; cuando éste se aleje del objeto escondido, el resto deberá pasar, paulatinamente, de un sonido fuerte a uno débil (a esto, los músicos lo llamamos decrescendo).
Evidentemente, se acabará de jugar cuando se encuentra el objeto.
Éste es un juego ideal para dinamizar reuniones de amigos/familia con niños por la simplicidad de la propuesta tanto a nivel de reglamento como de recursos necesarios para llevarlo a cabo.
¡A jugaaaaar!


