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lunes, 6 de febrero de 2012

Juego musical nº 4: “¿Qué campana suena?”


Dirigido a: niños a partir de 4 años
Nº de jugadores: Indefinido
Material: 7 Campanitas
Finalidad: Practicar la memoria auditiva y visual.

Hace tiempo que no escribía ninguna entrada sobre  juegos musicales (podéis ver las que publiqué anteriormente aquí, aquí y aquí), así que espero que os guste. Aunque lo presento como un "juego", éste es, en realidad, un ejercicio auditivo  característico del Método Willems de pedagogía musical, el cual otorga a las "campanitas" un papel fundamental en el desarrollo de la escucha y la audición durante los primeros años de formación musical de un niño. 

La dinámica de este juego es muy sencilla: el adulto  se  sienta  frente a los niños participantes (normalmente, cuando lo hacemos con mis alumnos, solemos sentarnos todos en el suelo, encima de una alfombra; es interesante que los peques, si son bastantes, se coloquen en forma de "U" para que todos puedan tomar parte en el juego).  En el centro, se colocan las campanitas.

Inicialmente, el adulto tocará una o dos veces cada una de ellas para que los niños las escuchen, con el fín de  memorizar el timbre de cada una de éstas. A continuación, se pide a los peques que cierren (y tapen con sus manos) los ojos. Cuando todos están "a oscuras", se toca una campanita durante unos segundos. Cuando se ha vuelto a dejar en su sitio, se pide a los peques que abran sus ojos y se les pregunta qué campana ha sonado. El niño que lo acierte se coloca en el lugar que ocupaba el adulto;  ahora será él quien toque una campanita (la que él decida) para que el resto de sus compañeros la adivinen.

El juego puede durar indefinidamente y/o acabar en cualquier momento.

Se pueden realizar sencillas variantes del juego de la siguiente manera:

  • Utilizando instrumentos de percusión pequeñitos, en vez de campanas (cascabeles, triángulos, platos...). 

  • Utilizando campanitas de una misma familia (es decir, que tenga el mismo timbre, pero la forma de la campana -y, por tanto, la altura del sonido (agudo/grave)- cambie). Esta variante presenta mayor dificultad que la primera que he explicado.

  •  Tocando, en lugar de una sóla campanita, dos, de manera consecutiva (una después de la otra) o simultánea (las dos a la vez).

A los niños pequeños les encantan las campanitas, así que este "juego-ejercicio auditivo" siempre tiene un gran éxito cuando lo realizo en clase (mis hijos todavía son pequeños para poder ir "más allá" de la experimentación libre con  las campanitas...).

Si os animáis a ponerlo en práctica, os aconsejo que, poquito a poco, vayáis recopilando campanitas de distintas formas, timbres, procedencias...tendréis una fantástica colección con la que enriquecer este juego y con la que despertar los oídos de vuestros hijos (o sobrinos, o alumnos, o hermanos, o...) a un mundo mágico de sonidos.

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