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viernes, 9 de agosto de 2013

2º aniversario del blog




Hace unos días (concretamente, el 25 de julio) Mi mamá me canta cumplió dos añitos. Aunque en los últimos meses no he podido dedicarle todo el tiempo que hubiera deseado, la verdad es que me hace muchísima ilusión que éste haya llegado, de momento, a su segundo aniversario.

La idea de escribir el blog surgió a raíz del nacimiento de mi segunda hija. Cuando lo inauguré, llevaba tiempo pensando en tener un espacio propio en la red a dónde asomarme para poder compartir lo que vivía, sobre todo a nivel musical (que es mi campo "de toda la vida"), como madre y como profesora de lenguaje musical.

Ahora, pasados algo más de 24 intensos meses, estoy a punto de reiniciarme como mamá. Mi tercera hija nacerá dentro de pocas semanas...¡así que, en el futuro próximo, espero tener tiempo, energía y buenas ideas para seguir compartiendo con vosotros/as, desde esta pequeña atalaya materno-musical, y poder celebrar, como mínimo, un añito más de blog!

Gracias a todos/as los que, en algún momento de estos dos años habéis leído, comentado, recomendado, disfrutado... etc. Mi mamá me canta; ¡por aquí nos vemos!.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Una charla sobre La doula


Los que hayáis leído Mi perfil sabréis que, a raíz de tener hijos, me he formado en diversos temas relacionados con la maternidad. No lo he hecho con la voluntad de buscar otra profesión (la mía me gusta y me "llena" muchísimo), sino por el deseo de aprender sobre cuestiones que tienen que ver con mi faceta de madre y la necesidad de poderlo compartir con otras personas. 

Hace unas semanas, Muntsa, la monitora que dirige el grupo de La liga de la leche de Cambrils, me propuso dar una charla sobre la doula con motivo de la Semana mundial de la lactancia materna, y en colaboración con la delegación de Reus de la Asociación Mares Doules, en la cual yo me formé como tal hace un tiempo.

La charla será el próximo sábado 20 de octubre, a las 11h.,  en el Centre Cívic Alba (espai menut "Saltirons") de Cambrils (Tarragona); ¡estáis tod@s invitad@s!. Para l@s que no podáis venir, aquí os dejo una breve presentación sobre la doula: 

La palabra doula proviene del griego y etimológicamente significa "mujer que está al servicio de otra mujer". En nuestra sociedad occidental, la doula es la figura femenina que acompaña la primera maternidad; en concreto, el embarazo, el parto y el posparto. Las doulas surgen para "reestablecer" las redes de apoyo femeninas que en el pasado sostenían a las mujeres durante estas etapas fundamentales de sus vidas. 

Habitualmente, la doula es una mujer que ya ha pasado por la experiencia de la maternidad (aunque hay excepciones en este punto) y que se ha formado como tal.

La doula no tiene una función sanitaria, sino de apoyo emocional. Nunca se debe confundir la figura de la comadrona con la de la doula. Así pues, la doula nunca debe interferir en diagónosticos, criterios y/o actuaciones médicas.

El objectivo final de la doula es dar soporte afectivo, comprensión y ayuda para que la madre recupere la confianza en ella misma: en su capacidad para dar a luz y para atender a su bebé.

La doula nunca impone ideas o criterios propios. Simplemente, ofrece un abanico de posibilidades a la madre para que ella, teniendo toda la información, sea la que elija la opción que más le convenga.

En España, la formación de la doula es no reglada. En la asociación Mares Doules, entre otros, se tratan los siguientes temas:
  • Fisiología del parto y del postparto
  • Nociones básicas de pediatría
  • Lactancia materna
  • El sueño de los bebés
  • El método canguro para bebés prematuros
  • Nociones antropológicas sobre diferentes tipos de crianza en el mundo
  • etc...
Durante el curso, aunque disfruté de todos y cada uno de los seminarios, me gustó, especialmente, el que impartió Michel Odent, el reconocido obstetra francés, autor del célebre libro El bebé es un mamífero; ¡qué gran sabio!. Después de escucharlo durante tres días seguidos, fue imposible no vivir plenamente y sin miedo el parto de mi hija Ariadna (cuando nació meses más tarde) de quien estaba embarazada mientras realizaba la formación.

Quisiera acabar esta entrada haciendo hincapié en que, aunque en España la figura de la doula no es todavía muy conocida (ni muy reconocida), en otros países europeos (más avanzados, socialmente) como Holanda, la Seguridad Social costea los servicios de esta figura de apoyo a la maternidad. 

Si queréis saber un poquito más sobre el movimiento de las doulas a nivel europeo, os reomiendo visitar la  Red europea de doula.

lunes, 25 de junio de 2012

Ritmo prenatal

Después de unos días muy ajetreados en los que he tenido el blog un poquito "olvidado", aquí estoy de vuelta. 

En esta entrada quisiera compartir con vosotr@s una anécdota (musical, ¡cómo no!) que protagonizó mi hijo Héctor hace poco. Resulta que, cuando sólo tenía dos años, "los Reyes Magos" (a petición de sus abuelos paternos) le trajeron un violín de medidas reducidas. Su padre (que es el violinista profesional de la familia) y yo agradecimos el gesto de sus Majestades, pero consideramos que nuestro peque todavía era muy pequeñito para empezar a estudiar cualquier instrumento, así que guardamos su mini-violín en un armario, a la espera de que nuestro hijo se hiciera un poquito más mayor.

Desde hace unas semanas, y a sabiendas de que él tiene su propio instrumento, Héctor pide tocar su violín con frecuencia. Ahora que ya tiene casi tres años y medio, nos parece que ya está más capacitado para iniciarse, aunque de manera muy rudimentaria, en un instrumento (ya os hablé de su primera clase de piano).

De hecho, según el método Suzuky de pedagogía musical, los niños pueden empezar a tocar el violín  a partir de la temprana edad de 3 años, contando con la estrecha y constante colaboración de los padres. Aún con todo, mi marido, de momento, le enseña a colocarse correctamente el instrumento y después, simplemente, le deja que experimente con él de manera espontánea. 

El caso es que, una de las veces que nuestro hijo tocó durante un rato el violín, yo me puse a "acompañarlo" improvisando con el piano. Mientras tocábamos a dúo madre e hijo, él, de repente, empezó a repetir un motivo rítmico de manera continuada, que sonaba como: pam pa-pa pam (es decir, negra-dos corcheas-negra), a lo que mi marido me preguntó: "¿no es ése el ritmo que tú golpeabas en tu barriga durante su embarazo?". 
"Pues sí", le respondí.

Desde el cuarto mes de gestación (y siguiendo una idea del libro El efecto Mozart para niños, de Don Campbell, del cual ya os he hablado), "llamaba" a mi hijo Héctor con dicho ritmo dando unos suaves golpecitos en diferentes lugares de mi barriga con el fín de iniciar una "comunicación" intrauterina con él. Normalmente, mi hijo siempre respondía con un movimiento de su cuerpo.

Una vez nacido mi hijo, no volví a insistir en dicho motivo rítmico de ninguna manera. Sin embargo, casi tres años y medio más tarde, de repente, él empezó a "crear" música utilizando dicha célula rítmica.

Como os podréis imaginar, fue muy emocionante.

martes, 6 de septiembre de 2011

Ruidos a media noche

Ruido

(Del lat. rugĭtus)

    Sonido inarticulado, por lo general desagradable. 


Esta noche me he desvelado. La verdad es que, desde que nació Héctor, mi hijo mayor de dos años y medio, no he dormido una sóla noche "de un tirón". Él todavía se despierta, como mínimo, una o dos veces y Ariadna, su hermanita de cinco meses y medio, tampoco se queda corta...cada dos o tres horas (más o menos)  reclama la teta...y aunque duerme a mi lado, en la cama, y no me entero mucho de las tomas, de alguna manera siento que siempre tengo "un ojo cerrado y el otro abierto".
Así que, a veces, después de uno (o varios) despertares (consecutivos o simultáneos) de uno (o varios) de mis hijos...me desvelo. Es muy habitual. Pero hoy ellos no han sido los causantes de mi falta de sueño...¡al contrario!. Durante largos minutos y largas medias horas he podido observarlos durmiendo a "pierna suelta" (es la ley de Murphy...) mientras yo no era capaz de conciliar el sueño debido a un...¡ruido!.
Hace días que se oye el susodicho ruido en nuestra habitación. Es una especie de zumbido que parece provenir de un pequeño motor. Aparece a media noche y desaparece sobre las 8-9 de la mañana, así que mi marido y yo sospechamos que se puede tratar de algún aparato utilizado por un vecino, quizá para solventar algún problema de salud...(hoy nos dedicaremos a hacer de "Sherlock Holmes"  para tratar de esclarecer el misterio...).
El caso es que oir el mismo ruido durante horas ha sido horrible...parecía que éste  fuera perforándome el oído hasta llegar al cerebro, donde se quedaba instalado...me he acordado de mi hermano, que hace un tiempo me explicó que él siempre dormía con tapones para "aislarse" acústicamente y poder descansar bien (¡qué sabio!). De hecho, pensemos que el oído es el único sentido que no podemos "desconectar" del mundo exterior...(si se trata de la vista, cerramos los ojos...y ya está).
El ruido es uno de los problemas de la sociedad moderna. Al exceso de ruido ambiental (provocado por actividades relacionadas con el ser humano como el tráfico, los locales de ocio, la industria, etc), se le llama "contaminación acústica". Aunque a diferencia de la contaminación medioambiental el ruido no se acumula, traslada o mantiene en el tiempo, también éste puede causar graves daños en la calidad de vida de las personas si no se controla adecuadamente.
Mientras que la música (por lo general) nos genera placer y bienestar, el ruido puede causarnos distintos transtornos que pueden ir, si es moderado,  desde la irritabilidad, el estrés, las alteraciones del sueño (mi caso), la disminución de la atención, la  falta de rendimiento o la agresividad, hasta problemas psicológicos, como la depresión o la pérdida auditiva (parcial o total)...etc, si es extremo.  Un informe de la Organización Mundial de la Salud- la OMS- considera los 70 dB, como el límite superior deseable;en España, se establece como "nivel de comfort acústico" los 55dB; por encima de este nivel, el sonido resulta pernicioso para el descanso y la comunicación..
De hecho, cuando hablamos de "contaminación acústica" fácilmente nos vienen a la mente los reportajes que vemos a menudo en los programas de telerrealidad sobre personas que viven en barrios muy cercanos a un aeropuerto, teniendo que soportar, hora tras hora, el paso de aviones, con el consiguiente estruendo que eso produce. Los vecinos que denuncian dicha situación habitualmente se quejan de problemas para conciliar el sueño, dolores de cabeza, cansancio..
Incluso se dice (aunque ignoro si hay estudios serios que lo avalen) que los bebés cuyas madres han estado expuestas a ambientes muy ruidosos durante su embarazo y, especialmente, después del 5º mes de gestación (cuando el feto ya tiene la capacidad de oir) después son niños más irritables y más sensibles al ruido.
Así que...¡alejémonos (si podemos) del ruido!

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